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domingo, 30 de noviembre de 2014

Viaje a Canadá: Día 4 (04/09/2014)

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Hoy es uno de los días con más emociones que vamos a tener de todo el viaje. Madrugamos para no variar y dejamos Banff para dirigirnos hacia Jasper. La carretera desde Banff a Jasper es una de las más bonitas del mundo, se llama Icefields Parkway, recorre más de 200 Km. y está salpicada por numerosas paradas casi obligatorias, para ver picos, lagos, cañones, etc. Además de todo esto, es una carretera en la que se pueden observar numerosos animales en su hábitat. Nosotros tuvimos bastante suerte y nada más empezar el camino vimos desde el coche a una loba con su cachorro, un grupo de cervatillos, un ciervo solitario muy grande y un par de alces. En Canadá es normal que cuando veas un coche parado en el arcén haya cerca animales, así que lo normal es ver caravanas de coches aparcados en el arcén con los cuatro intermitentes puestos. No hace falta ni siquiera salir del coche para disfrutar plenamente de la naturaleza.

Icefields Parkway

Hacemos varias paradas por el camino, vemos el Lago Bow desde el que se pueden hacer unas impresionantes fotos con el reflejo de las montañas en el lago. También vimos desde la carretera el Glaciar Bow. Más adelante paramos para hacer una pequeña visita del cañón Mistaya, un pequeño sendero de no más de 1,5 Km. para hacer fotos de esta impresionante obra de la naturaleza. Por este lugar también está el famoso lago Peyto, pero como la visita es bastante larga, ya que hay que subir bastantes rampas hasta llegar al mirador, preferimos realizar la visita a la vuelta, ya que después de dos noches en Jasper, tendríamos que regresar por la misma carretera.

Lago Bow

Por cierto, os dejo un enlace que os vendrá muy bien para disfrutar al máximo de esta carretera entre el parque nacional de Banff y el parque nacional de Jasper. 


Ciervo al lado de la cabaña

Después de disfrutar de innumerables vistas impresionantes, ver muchos animales y hacer varios altos en el camino, sobre las 12:00 llegamos al Icefield Centre, un centro de aventuras donde se pueden realizar distintas actividades. Aquí íbamos a utilizar dos de las cuatro entradas que compramos en el teleférico de Banff. Este centro está muy bien preparado para el turista, ya que dispone de varios autobuses para realizar las excursiones a las distintas zonas, hay baños, restaurante, tienda de recuerdos, etc. En nuestro caso hicimos la visita al Glaciar Athabasca. Desde el centro de actividades nos subieron con autobús hasta una base donde tienen los gigantescos autobuses de nieve, que tienen unas ruedas enormes para subir rampas de hasta 60 grados de inclinación. Aunque son muy altos, estos autobuses están preparados con una escalera por la que puedes subir tranquilamente y sin preocupaciones. El conductor nos va hablando de cómo cada vez estos glaciares son más pequeños y tienen menos hielo, debido al calentamiento global. Las vistas son bestiales y la temperatura baja unos cuantos grados, aunque como el día es agradable no nos damos ni cuenta. Una vez estamos arriba, nos dejan un cuarto de hora para hacer fotos, coger agua con botellas de plástico que sube la gente y sobre todo disfrutar del paisaje blanco y helado del glaciar.

Autobús para subir al glaciar Athabasca

Una vez volvemos al centro de aventuras, nos toca hacer la visita al Skywalk. Como su propio nombre indica en inglés, vamos a "pasear por el cielo". Y nada más lejos de la realidad, ya que se trata de una pasarela en forma de "U", suspendida en un acantilado a más de 200 metros de altura y para más inri el suelo de la plataforma es trasparente. Una atracción no apta para gente con vértigo, como yo. El pensar que estás a más de 200 metros de altura y ver por debajo de ti todo el espacio que tienes hasta el suelo es bastante acongojante. Mi miedo a las alturas hace que solo pase una vez por el Skywalk, aunque mi mujer aprovecha y disfruta pasando varias veces.

Glaciar Athabasca

Como sabíamos que hoy no íbamos a tener mucho tiempo para comer, nos habíamos preparado unos bocadillos de jamón serrano y chorizo, que compramos en un supermercado de Banff. Sí, hasta aquí también llega el jamón y el chorizo españoles, ya que eran de Castilla y León, siempre tenemos que hacer patria.

Skywalk

Una vez comidos, cogemos de nuevo el coche para dirigirnos a Jasper, no sin antes realizar un par de paradas más hasta llegar al hotel. Vimos el cañón Sunwapta y las maravillosas cascadas Athabasca.


Cañón Sunwapta

Después de toda la paliza del día, llegamos al hotel de Jasper bastante agotados, así que aprovechando que tenía piscina, nos cambiamos y nos dimos un relajante baño y luego otro en el jacuzzi exterior, ya que el agua estaba bastante más caliente que la de la piscina.

Cascadas Athabasca

Para finalizar fuimos dando un paseo hasta el centro de la ciudad para cenar en el Evil Dave's Grill. Si no os importa gastar un poco más de dinero de lo normal, en este sitio se come muy bien. Sobre todo para los amantes de la carne, tienen un solomillo espectacular, una buena carta de vinos y de cervezas.

Visitas:

  • Icefields Parkway
  • Glaciar Athabasca
  • Skywalk
  • Cañón Sunwapta
  • Cascadas Athabasca



Gastos:

  • Entrada combinada Banff Gondola, Glaciar Athabasca Skywalk y Minnewanka Lake Cruise: 115,45 CAD / por persona.
  • Restaurante Evil Dave's Grill: 95 CAD


Kilómetros recorridos en coche: 292 km.

martes, 18 de noviembre de 2014

Ruta artística del cementerio de Torrero: otra visita con Gozarte (16/11/2014)

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El domingo día 16 de noviembre hicimos otra visita al cementerio de Zaragoza, de nuevo con la empresa Gozarte. Esta vez se trataba de una ruta artística por el cementerio de Torrero. Una visita distinta, descubriendo tumbas ilustres, majestuosos panteones y esculturas de afamados artistas aragoneses como Ricardo MagdalenaFélix Navarro y Dionisio Lasuén.

Mausoleo en el que se puede apreciar la letra Omega
como simbolismo del fin de la vida.

La visita la guió de manera muy amena Rodrigo de Gozarte. Empezó explicándonos como se llegó a construir el cementerio de Torrero bajo unos planos realizados por franceses e inaugurado en 1834. Antes de existir este cementerio, los habitantes de Zaragoza se enterraban en sus parroquias, conventos u hospitales. Debido a los problemas de espacio y de higiene se pensó en la construcción del actual cementerio. 

Nicho de Manuela Moreno y Abendaño, la primera "habitante" del cementerio

El primer cadáver enterrado fue el de Manuela Moreno y Abendaño, cuyo nicho fue concedido a perpetuidad por el Ayuntamiento de Zaragoza. Una forma de hacer propaganda del cementerio de Torrero, ya que por aquel entonces estaba muy a desmano y lejos de la ciudad.

Tumba de Basilio Paraíso

En el cementerio de Zaragoza están enterrados ilustres aragoneses, como por ejemplo Basilio Paraíso, un empresario y político, licenciado en medicina, presidente de la Cámara de Comercio e Industria, fundador de la sociedad editorial del Heraldo de Aragón y miembro del Congreso de los Diputados.

Tumba de Miguel Salamero, héroe de los sitios de Zaragoza
Otros personajes ilustres son Miguel Salamero, héroe de los Sitios de Zaragoza; Joaquín Costa, político, jurista, economista e historiador; José Camón Aznar, catedrático, historiador y literato.


Tumba de Joaquín Costa

Hay numerosos tipos de enterramientos, desde el enterramiento en tierra que ya se dejó de realizar desde el año 1980 (a excepción de los enterramientos musulmanes), pasando por enterramiento en nichos, jardines de cenizas, enterramiento de las cenizas en tierra, en columbarios, etc. 


Tumba de José Camón Aznar, en la que se robó la escultura que la coronaba.

Curiosidades:
  • En la actualidad las incineraciones han sido superiores a las inhumaciones, un 53,16% del total.
  • Existe cementerio civil, musulmán, evangélico y alemán.
  • Los cadáveres donados a la ciencia, cuando ya no se pueden utilizar tienen una sepultura a tal efecto.


Maravilloso mausoleo de bellos relieves de Carlos Palao y R. Bayod



domingo, 16 de noviembre de 2014

Fusilados en las tapias del cementerio. Visita con Gozarte (16/11/2014)

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Ayer sábado, día 16 de noviembre, hicimos con Gozarte una visita para conocer más de cerca los hechos que ocurrieron en la Guerra Civil en el cementerio de Zaragoza. Es una ruta con momentos duros y emocionantes, que nos acerca a la historia que sucedió hace no más de 75 años en las tapias del cementerio zaragozano.


Antiguo edificio de la cárcel de Torrero

Empezamos la ruta en la cárcel de Torrero, desde donde después de una breve introducción de este edificio histórico de Zaragoza, seguiremos hacia el cementerio. La cárcel de Zaragoza se inauguró en el año 1928, en plena dictadura de Primo de Rivera, y empezó teniendo unos 150 presos, hasta llegar a tener casi 4.000 reclusos en el año 1939. Durante la Guerra Civil se practicaban las "sacas", en las que de forma aleatoria se escogían a grupos de personas para llevarlos a las tapias del cementerio y allí fusilarlos.

Monumento a los Héroes y mártires de Zaragoza

Gracias al diario del monje capuchino Gumersindo de Estella, tenemos numerosos relatos de estas atrocidades cometidas en la Guerra Civil Española. Este religioso se encargaba de asistir espiritualmente a los presos y los acompañaba hasta el lugar de su muerte para darles la extremaunción. En algunos casos hablaba con los hombres del pelotón de fusilamiento para que apuntaran bien y los fusilados no sufrieran demasiado, incluso fue el artífice para quitar de la capilla, en la que rezaban los reos antes de morir, la imagen de Francisco Franco.

Memorial a las víctimas de la Guerra Civil y la Posguerra

En las tapias del cementerio murieron más de 3.500 republicanos, que hoy son recordados en el memorial que se inauguró en el cementerio de Zaragoza en octubre de 2010. Una espiral con los nombres, apellidos y edades de todas las víctimas. 

Tapia del cementerio de Torrero donde fueron fusilados más de 3.500 personas
Una ruta muy dura, y en algunos casos emocionante, ya que en algunos momentos el simple silencio de la gente al observar este memorial, puede ser más que suficiente para entender toda la atrocidad de esta guerra.


sábado, 15 de noviembre de 2014

Restaurante Yakitoro en Madrid (08/11/2014)

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Aprovechando que íbamos a pasar el fin de semana en Madrid, reservamos para comer en el nuevo restaurante de Alberto Chicote, Yakitoro. Precisamente la palabra Yakitori se puede analizar como "Yaki" asado y "Tori" pollo, un tipo de brocheta de pollo.

La carta es bastante amplia y se compone de pequeñas raciones divididas en secciones, como "De la tierra", "Del agua", "De la granja"... también hay una sección de postres y otra de acompañamientos.

Un punto muy bueno, es que las mesas disponen de una especie de recipiente con hielo en el que hay cervezas. De esta forma, la cerveza que te pides, te la ponen aquí y así se mantiene fresca durante toda la comida, ya que son de medio litro. En mi caso elegí una cerveza japonesa llamada Asahi.

Recipiente con hielo para que las cervezas estén muy frías

En nuestro caso pedimos un plato por sección y luego repetimos otras dos. En total 8 platos, más dos postres y dos cafés.

Dados de berenjenas en tempura con miso rojo y pimentón

"De la Tierra": comenzamos por unos Dados de berenjenas en tempura con miso rojo y pimentón. De la misma sección también escogimos Cebolletas frescas asadas con salsa romescu.

Cebolletas frescas asadas con salsa romescu

"Del agua": seguimos con Atún rojo y pack choy, lacado, sobre pan y salmorejo.

Atún rojo y pack choy, lacado, sobre pan y salmorejo

"De la granja": Pollo frito crujiente con salsa agridulce cañí. Para nosotros el mejor plato.

Pollo frito crujiente con salsa agridulce cañí

"De la finca": Entrecostillas de buey wagyu lacadas a la brasa. Un plato muy bueno y recomendable.

Entrecostillas de buey wagyu lacadas a la brasa

"Yakibocatas": De papada ibérica y pepino "David Chang".

Yakibocata de papada ibérica y pepino "David Chang"

Para acompañar cogimos unas Patatas fritas en tempura con salsa de sésamo tostado.

Patatas fritas en tempura con salsa de sésamo tostado

En nuestro caso volvimos a repetir el pollo frito con salsa cañí, creo que es imprescindible probarlo si vais.

Para finalizar entre los postres escogimos:

Helado de fresa y wasabi, crema de chocolate y galleta de jengibre. Impresionante la mezcla del helado de fresa con el picante del wasabi. Recomendable 100%.

Helado de fresa y wasabi, crema de chocolate y galleta de jengibre

Crumble de manzanas con helado de vainilla. Otro de los mejores postres que tiene la carta.

Crumble de manzanas con helado de vainilla

Tuvimos la suerte de que el sábado que fuimos a comer, estaba el propio Alberto Chicote cocinando en el restaurante. Y mi mujer se pudo hacer una foto con él.



Os pongo una foto del ticket para que veáis que la relación calidad/precio es muy buena.


sábado, 1 de noviembre de 2014

Viaje a Canadá: día 3 (03/09/2014)

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Hoy es cuando realmente empiezan nuestras aventuras por las Rocosas, así que nos levantamos muy pronto, a las 6:30, para intentar aprovechar el día lo máximo posible. La temperatura es algo fría, unos 3ºC, y está algo nublado, incluso parece que por la noche ha llovido algo. Durante este viaje hemos tenido bastante suerte con el tiempo. Para los que tengáis pensado viajar a las Rocosas durante el mes de septiembre, recomiendo que llevéis muchas capas de ropa, ya que aunque por la mañana la temperatura es fría, rondando a veces los 0ºC o incluso llegando a negativo. Al mediodía la temperatura puede alcanzar los 20ºC e incluso sobre las 15:00 o 16:00 llegar a los 25ºC. De esta forma podéis salir abrigados por la mañana, con camisetas polares y alguna de manga corta, y con polar encima, así luego cuando el sol calienta se puede ir perfectamente en manga corta.

Lago Moraine en Banff

Nuestro primer destino es el Lago Moraine. El día está algo lluvioso y afortunadamente hemos traído chubasqueros en el coche, que a parte de resguardarnos de la lluvia nos dan calor, ya que durante la subida en coche al lago, la temperatura ha bajado hasta casi los 3ºC bajo cero. La primera vista del lago es espectacular, aunque no se aprecia toda su belleza, puesto que las nubes no dejan que salga ni un rayo de sol. En el lago Moraine tenéis la posibilidad de realizar varios senderos, nosotros escogimos uno de los más fáciles, 3 km. ida y vuelta. recorriendo el lago por la orilla. Este sendero no tiene ninguna dificultad y lo puede hacer cualquier persona, aunque no es recomendado para personas con movilidad reducida, ya que hay tramos en los que el terreno no es muy llano y la lluvia dificulta el paseo. No es el caso de otros lagos y cañones de las Rososas, como el Lago Louise, en el que existen caminos muy preparados para este tipo de personas e incluso para ir con silla de ruedas. Todos estos caminos están debidamente señalizados, quizá deberíamos aprender un poco de estas cosas aquí en España.

Lago Moraine en Banff

Al madrugar tanto, hacemos el recorrido solos hasta la mitad, y a la vuelta nos encontramos con un par de parejas, así que la magia del momento es impresionante. Paramos a hacer muchas fotos y a disfrutar del entorno, incluso pensamos en la posibilidad de ver algún animal, como osos o ciervos, aunque en esta visita no tenemos esa suerte, habrá que esperar más adelante. Hay desvíos de este sendero por la orilla del lago en el que avisan del peligro de encontrarte con osos, y recomiendan viajar en grupos de mínimo cuatro personas, e incluso pasear hablando en voz alta o haciendo ruido. Hemos visto gente que va incluso con cascabeles en los pies.

Lago Louise en Banff

Después de haber disfrutado plenamente de este lago nos dirigimos al Lago Louis. Una vez entras en la zona de las Rocosas en Canadá, todos los monumentos naturales están muy bien indicados en la carretera y en ningún momento del viaje nos hemos perdido, un diez para la señalización en el país. Este segundo lago es más turístico, aunque también es más grande e impresionante que el Lago Moraine. El aparcamiento es gigante, pero aún con todo tenemos problemas para encontrar sitio, no sé lo que pasará en temporada alta (julio-agosto). Dada la hora de la visita, ya vemos más coches y autobuses que antes. El recorrido que hacemos en esta ocasión son 4 km. ida y vuelta. más fácil que el anterior, ya que el paseo es totalmente llano y en este caso el terreno es en algunos momentos asfalto y en otros gravilla muy fina, por lo que es muy recomendable para cualquier tipo de persona. Quizá es menos natural que el Lago Moraine, sobre todo por el gigantesco hotel de la cadena Fairmont, que se levanta a los pies del lago, y además el sendero carece de árboles en la orilla. Lo bueno que las fotos salen bastante mejor, no hay mal que por bien no venga...

Lago Louise en Banff

Nuestra última visita de la mañana es el Cañón Johnston, sin lugar a dudas la mejor visita del día. Después de visto, es totalmente obligatoria su visita. Se trata de un recorrido duro pero totalmente natural y de unas vistas magníficas. Hay varios recorridos según la dureza y los kilómetros de duración, en nuestro caso hicimos el recorrido hasta las cascadas altas (High Falls), de unos 4,8 km. Se puede hacer más corto hasta las cascadas bajas (Low Falls) en unos 2,5 km. y es bastante menos duro, ya que a partir de aquí el recorrido se empieza a empinar bastante y las subidas en algunos tramos se hacen un poco largas. Todo el sendero discurre en algunos tramos a través de pasarelas de piedra fijadas a la pared del cañón, no aptas para gente con vertigo. En este caso sí que os puedo asegurar que no es un recorrido apto para cualquier tipo de persona, y que hay que estar un poquito en forma, pero como hay que hacer muchas paradas a lo largo del mismo, se puede descansar para apreciar la belleza del entorno. En esta visita sí que puedo decir que lo de estar solo ya no era posible y por las pasarelas había que hacer en algunos momentos algo de cola para hacer fotos y dejar pasar a la gente que venía en sentido contrario. Tanto las cascadas bajas como las altas son impresionantes y merece la pena haber andado la distancia para verlas y sacar unas preciosas fotos.

Cañón Johnston en Banff

Después de este agotador recorrido volvemos a Banff para comer. Nos vamos al Coyotes Southwestern Grill, un sitio bastante recomendable por su amplia carta y buena relación calidad/precio. Entre su carta tenemos pasta, sandwichs, ensaladas, hamburguesas... Un buen sitio para recobrar fuerzas después de un duro día. Por cierto, uno de los pocos bares en los que se puede comer tarde en Banff.

Cañón Johnston en Banff

Para terminar el día y después de una buena comida, nos dirigimos a los Hot Springs, un pequeño Spa con una piscina exterior de aguas sulfurosas a 40ºC. Está a los pies del monte sulfuro, del que aprovecha sus aguas, muy cerca del teleférico que sube al mismo. La sensación de estar a menos de 10ºC en el exterior y bañarte a 40ºC es muy rara, pero muy relajante, aunque al principio cueste un poco acostumbrarse a la temperatura del agua. La verdad que acabar así el día en plan relajado es fundamental.

Plato de pasta con salmón en Coyotes Southwestern Grill

Después de descansar unos minutos en el hotel y darnos una ducha, nos fuimos a cenar a "The Bear Street Tavern". Es una taberna de estilo inglés para cenar en plan pizza, nachos, hamburguesas... El precio no es excesivo y la calidad de las pizzas está bastante bien. En nuestro caso comimos una pizza y unos nachos. Por cierto, para los amantes de la cerveza, tienen una carta muy amplia con distintas variedades.

Visitas:
  • Lago Moraine
  • Lago Louise
  • Cañón Johnston
  • Hot Springs
Gastos:
  • Comida "Coyotes Southwestern Grill": 55 CAD
  • Entrada Hot Springs: 7,30 CAD/persona (incluye toalla y taquilla)
  • Cena "The Bear Street Tavern": 50 CAD
Kilómetros recorridos en coche: 178 km.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Viaje a Canadá: día 2 (02/09/2014)

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Hoy toca despertarse temprano, a las 7:30 ya estamos arriba dispuestos a desayunar y a salir rumbo a Drumheller: la ciudad de los dinosaurios. Tenemos unos 140 kilometros de camino y una hora y media más o menos de duración. Una vez salimos de Calgary, la carretera es prácticamente una línea recta y todo el paisaje es muy llano. Las carreteras por esta zona son rectas kilométricas y por cierto, bastante aburridas. De vez en cuando se ve alguna granja y algún pequeño pueblo. Sobre las 10:00 ya llegamos a Drumheller y vamos buscando el tiranosaurio rex gigante. Este dinosaurio de 46 metros de altura se ve desde cualquier sitio de la ciudad. Se construyó en fibra de vidrio y costo a la ciudad la friolera cantidad de casi un millón de dólares canadienses. Normal que para subir los más de 100 escalones hasta el mirador que está situado en la boca del mismo, se cobre la cantidad de 3$. El tiranosaurio está incluido en el Libro Guiness de los records, aunque no esté realizado a escala, ya que el dinosaurio más feroz que ha existido en la tierra medía unos 8 metros.

Tiranosaurio Rex en Drumheller

Desde aquí nos dirigimos hacia el museo Tyrrell, uno de los más importantes del mundo dedicado a los dinosaurios. Dependiendo de la temporada, las entradas cuestan diferente. El museo es bastante grande, aunque en un par de horas, sin leer mucho, se puede visitar. Claro que esta visita durará mucho más tiempo si se viaja con niños, ya que abundan las exposiciones interactivas para ellos. En las salas se alternan dinosaurios realizados a escala, junto con esqueletos, fósiles, etc. Podemos visitar también un jardín del cretácico, los dinosaurios del mar, la edad de hielo, laboratorios donde preparan los fósiles, e incluso fuera del museo hay senderos con explicaciones sobre estos gigantescos animales. Sin lugar a dudas, si te gustan los dinosaurios y todos los temas relacionados con ellos, es una visita más que recomendable y obligatoria. Por cierto, si tomáis algo en la cafetería aprovechad a salir fuera, ya que hay unas simpáticas marmotas pululando por la zona.

Entrada al museo Tyrrell en Drumheller

Había que volver a Calgary y como el día había salido bastante nublado e incluso en algunos tramos de la carretera llovía, hicimos el viaje de vuelta del tirón. Nuestro plan de viaje era llegar por la tarde a Banff, así que aprovechamos a parar en Calgary para comer. Teníamos apuntado el restaurante Notable, del que habíamos leído buenas críticas en tripadvisor. Realmente no nos decepcionó, se trata de un moderno restaurante, bastante grande, con varios ambientes y en el que pudimos disfrutar de un par de hamburguesas, una picante y otra de atún, y una ensalada de aguacate. Todo muy bien servido y muy bien presentado. En Canadá es normal que en cualquier restaurante, por muy moderno que sea, siempre haya hamburguesas o sandwichs, así que si sois malos comedores (no es nuestro caso) podéis alimentaros perfectamente a base de comida rápida. Por cierto, todas las hamburguesas siempre van acompañadas de gigantes patatas fritas caseras.

Hamburguesa en el restaurante Notable de Calgary

Salimos del restaurante muy ilusionados hacia Banff. Teníamos una hora y media más o menos de camino. Nada más coger la carretera principal pasamos justo al lado de la villa olímpica de los Juegos Olímpicos de invierno que tuvieron lugar en 1988. Se veían desde lejos los gigantescos trampolines desde donde se hicieron las competiciones de salto de esquí.

Una vez llegamos a Banff fuimos directamente a la "Góndola", un teleférico que llega hasta casi la cima del monte sulfuro, cuyo nombre se debe a las aguas termales que manan de su base. Las cabinas son para cuatro personas y van totalmente cerradas, aunque en nuestro caso subimos solos, ya que a esa hora ya no había mucha gente. También se puede subir andando por un sendero en zigzag de 5,6 km. aunque viendo desde el teleférico por donde hay que subir, creo que hicimos muy bien en pagar la ida y la vuelta. Si sois aventureros y os gusta el senderismo seguro que os apetece hacer la subida andando, aunque ya aviso que el camino se las trae...
Teleférico hacia el monte sulfuro en Banff
Aquí os tengo que avisar del tema de la entrada combinada del "Banff Gondola", podéis adquirirla en las taquillas donde se coge el teleférico. Por 115,45 CAD por persona, os permite subir al teleférico, ir al Skywalk del Glaciar Athabasca, subir al mismo con los autobuses gigantes y también realizar un crucero por el lago Minnewanka. A poco que vayáis a realizar tres de las cuatro visitas, merece muchísimo la pena comprar la entrada combinada.

Las vistas desde el monte sulfuro son impresionantes. Además tienes la posibilidad de ver un grupo de cabras montesas y lo que parece una especie de marmota. También se pueden ver muchísimas ardillas. Desde donde deja el teleférico hay un camino sobre una plataforma de madera que te lleva hasta lo alto de la cima. En menos de media hora se puede subir y la verdad que merece mucho la pena, porque las vistas son maravillosas, sobre todo si tienes suerte y el cielo está despejado, como fue nuestro caso. Desde aquí, después de sacar unas cuantas fotos, volvimos a bajar de nuevo en el teleférico. Volvimos al coche y nos fuimos a hacer el check-in al hotel de Banff. Por cierto, en todos, y digo en absolutamente todos los sitios que vayáis a visitar hay parking habilitado para aparcar el coche. Si una cosa está clara es que en Canadá todas las visitas, vistas, cascadas, lagos, etc. quedan a pie de parking o a muy pocos metros del mismo.

Vistas desde la cima del monte sulfuro en Banff

Después de darnos una ducha y descansar unos minutos del largo día, nos fuimos a cenar al restaurante Balkan. Es un restaurante griego que esta situado en plena avenida principal de Banff. Aunque es uno de los restaurantes más puntuados en distintas webs, o bien no tuvimos nuestro día, o bien hemos probado muchos griegos mejor que este. También hay que decir que tuvimos un pequeño incidente con el tema de las propinas. En Canadá es normal y en algunos casos obligatorio dejar propina por el servicio. En unos sitios te la cargan directamente a la cuenta, entre un 15% y un 17%, y en otros se conforman con la voluntad. Yo cuando dejo una propina, es porque pienso que el servicio ha sido suficientemente bueno, acorde con la comida y con el sitio y depende de la cantidad que te hayas gastado. En nuestro caso, no cenamos muy bien y el camarero que nos tocó fue un poco insistente con la propina... incluso se quedo mirando el datáfono mientras introducía el pin, hasta que vio la propina que le estaba dejando. Como era mexicano, en un perfecto español me dijo "¿Esa propina me piensas dejar?". Os juro que porque ya no podía echarme atrás, si no no hubiera dejado ni un centavo de dolar. Pero bueno, os puedo decir también que fue nuestro único incidente con el tema de las propinas. En Canadá se puede pagar en todos los sitios con tarjeta, es una auténtica maravilla para el viajero. Todos los datáfonos en restaurantes y bares están preparados para introducir la propina adicional, bien en porcentaje o en dolares.

Calamares rebozados con tzatziki en el restaurante Balkan de Banff
Visitas:
  • Gran Tiranosaurio Rex
  • Tyrrell Museum
  • Sulphur mountain: Banff Gondola


Gastos:
  • Entradas al Tyrrel Museum: 13 CAD / por persona
  • Entrada combinada Banff Gondola, Skywalk y Minnewanka Lake Cruise: 115,45 CAD / por persona.
  • Restaurante Notable: 70 CAD
  • Restaurante Balkan: 66 CAD
Kilómetros recorridos en coche: 425 km.



lunes, 20 de octubre de 2014

Otra excursión con Gozarte: El cementerio de los italianos (19/10/2014)

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Ayer domingo día 16 de octubre realizamos con Gozarte una visita a la torre del cementerio de los italianos, situada en el paseo Cuéllar, donde está la iglesia de San Antonio de Padua. Esta excursión la podéis realizar todos los domingos hasta el 30 de noviembre a las 11:30.

Vista de la torre desde el paseo Cuéllar

Seguro que sois muchos los que habéis pasado unas cuantas veces por la puerta de la iglesia y os habréis parado ante la majestuosidad de la gigante torre, pero seguro que algunos no sabéis que en el interior de esa torre hay enterrados casi 3.000 italianas. Incluso, habrá gente que afirmará que solo es un mausoleo de soldados que lucharon en el bando nacional (me incluyo a mí mismo) y no es así. En esta torre están enterrados soldados italianos que cayeron en la Guerra Civil Española, tanto de un bando como de otro.

Entrada al cementerio militar italiano

El proyecto lo mandó construir Mussolini, allá por los años 40. Aunque este proyecto se quedó a mitad, ya que la torre en un principio iba a tener una altura de 72 metros e iba a estar coronada de 12 cruces en su cúspide. Al final, por falta de tiempo y dinero, la altura de la torre "solo" llegó hasta los 42 metros. Además de esta torre, se proyectó la construcción de una iglesia, un estanque para que se reflejara la torre y un convento, que construyeron los padres capuchinos. Por cierto, que sepáis que dentro de la torre estáis en territorio italiano, pues esta pertenece al ministerio de defensa de Italia.

Maqueta del proyecto inicial

Fue muy difícil reunir todos los caídos de los dos bandos durante la guerra civil. Al bando nacional siempre los acompañaban monjes capuchinos. Cuando un soldado de este bando caía en batalla, los monjes lo enterraban con una botella atada a la muñeca con todos los datos personales de éste introducidos en ella. Así que durante la posguerra fue más o menos fácil encontrar estos cadáveres, no así los muertos del bando republicano, que dada la situación de represión del país fue mucho más difícil reunirlos. No solo se reunieron estos años de posguerra a los soldados caídos, si no que también en los años 70 se trasladaron los más de 300 soldados enterrados en el puerto del Escudo en Cantabria. Y en los 80 a 22 soldados de las brigadas internacionales en Huelva. Lo que es el destino: años antes de trasladar a los soldados del puerto del Escudo, supervivientes de la guerra y familiares de los muertos viajaron en autobús para hacer un homenaje en su honor. En el paso de montaña tuvieron un accidente, y murieron 16 personas.

Tumbas dentro de la torre

Vista de la torre desde la planta baja

La subida a la torre es bastante fácil, ya que no son escalones pequeños, si no son como rampas unidas unas a otras. Es impresionante ver todos los letreros con el apellido y el nombre de los soldados, ordenados milimétricamente por orden alfabético. Los soldados no están enterrados en su lugar, si no que se fueron enterrando en la torre por orden de llegada y luego los carteles se pusieron en orden alfabético desde abajo hasta arriba. Entre los carteles podemos ver pequeñas banderas italianas, fotos de los soldados o algunos recuerdos dejados por los familiares. La verdad que al ir subiendo, acongoja la idea de que haya tantas personas enterradas en las paredes de la torre, sobre todo por las notas, historias, cartas que a lo largo de los años han ido dejando los familiares. Algunos de los carteles tienen pequeñas placas en las que podemos leer "Rimpatriato", repatriado en español.

Nombre de soldados con fotos y recuerdos
Entre todas las tumbas destaca la del soldado Alberto Liuzzi, muerto en la batalla de Guadalajara. Era de religión Judía y al mismo tiempo fascista (las leyes raciales fueron promulgadas con posterioridad a su muerte).

Mención al soldado Alberto Liuzzi

Decir que las vistas desde lo más alto de la torre son espectaculares. Imaginaros todo lo que se podía ver desde esa altura en los años 40 cuando los edificios como mucho tenían cuatro alturas.

Vistas desde lo alto de la torre


Vista de la torre con la Virgen del Escudo en primer plano